Una copita de vino, por favor

Fotografías: Plaza Olavide. Barrio de Chamberí. Madrid.

Hay personas a las que les gustan los vinos Riojas pero no saben por qué.

Hay personas a las que les da igual un montecristo para cocinar que el tinto de garnacha Honoro Cera, de Bodegas Ateca, Denominación de Origen Calatayud  (Aragón), que se acaba de servir en la cena de los Oscars.

Hay personas que van descubriendo, sin apenas darse cuenta, variedades, bodegas, olores…y un mundo nuevo repleto de técnicas, historias, fusiones, investigaciones y descorches.

Hay quienes piden botellas de vino con etiquetas de diseño y hay quienes nunca pagarían más de dos euros por una botella de vino.

Hay quienes son capaces de distinguir si el vino es de uva mencía, garnacha, syrah con un golpe de vista. E incluso adivinan con los ojos cerrados el año de cosecha y el tiempo y modo de crianza.

Hay quienes huelen “una copita de vino, por favor”, y ya les tiemblan las rodillas de emoción o de alegría.

Un brindis por el vino y otro por el blog “Born to be wine”, cuyo autor se presenta de esta guisa:

“De vino sé más o menos lo mismo que tú. Y por eso me gusta tanto, porque no necesito saber más que eso. No lo colecciono, no lo cato… lo bebo, lo disfruto y animo a que se beba. Me gustan prácticamente todos los vinos. También me gusta la cerveza y los gintonics sin macedonia, entre otras muchísimas cosas. Aquí encontraréis la subjetividad de un periodista que trabaja en una tienda de vino online desde hace algo más de dos años y que además habla de su vida y sus manías en este blog. Solo de pensarlo me entran ganas de descorchar una botella. O dos.Si queréis algo de mí, podéis avasallarme o ignorarme en mi perfil de Twitter que es el sitio en el que paso la mayoría del tiempo: un poco menos que en el trabajo y un poco más que en mi casa.Cualquier comentario sobre mis opiniones será bien recibido; Eso sí, antes de despotricar por favor cuenten hasta diez o tómense una copa, que aquí estamos para pasar un buen rato”.

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