Conversaciones en la terraza del mercado de San Antón

Las gambas tienen calibres infinitos. Y en Chile florecen las cerezas.

El mercado de San Antón aglutina el movimiento en el barrio de Chueca (Madrid). De la pollería de Maricarmen y las verduras de Santiago de todo mercado de abastos apenas queda rastro por estos lares.

El diseño se ha incrustado en la gastronomía como si fuera un caldo de pollo. Además de ser y estar fresca, la pasta aboga por combinar sus colores y sabores. Y si es a rayas mejor.

Con el bocado mousse podría desmayarme. Y siento que voy a relamer un cuadro del Museo de Prado. No queda muy lejos. El museo.

La terraza es lounge. Y aún queda más cerca que El Prado. A cinco escaleras hacia el cielo. La terraza del mercado del San Antón es un lugar en el mundo. Un lugar, por ejemplo, para conversar con tu amiga Silvia. Con la certeza de que si nos entra el hambre incontenible podremos claudicar. Estamos rodeadas de gastrodiseño.

Lo dicho: de la gamba a la terraza.

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