Lily Vanilli, cake desinger in London

Lily Vanilli, además de una marca estupenda (branding on que dicen lo que se dicen gurús), es una joven londinense que ha creado un estilo muy personal de hacer pasteles y tartas. De hecho ha pasado a definirse como Baker y Cake Desinger. Combina ingredientes inusuales, técnicas de horneado y decoración creativa.

Lilyabrió una minúscula y artesanal panadería –Lily Vanilli Bakery– en Esdras Street (zona Este de Londres), justo al lado del famoso mercado de flores Columbia Road. Su creatividad le ha llevado a ser la reina en lo que a diseño y horneado de pasteles se refiere con ese punto de extravagancia que tanto seduce a los ingleses. Lily tan solo abre su panadería los domingos, donde sigue desarrollando su gran pasión de hornear, pero se ha diversificado y se mueve sin parar.

Lily Jones -que es su nombre real- comenzó casi sin darse cuenta a hacer una receta de bizcocho de vainilla y pastelitos con fruta fresca y frutos secos para sus compañeros de piso. Y ha pasado a incluir en su listas de clientes a Elton John, participar en el programa de gastronomía de la BBC 4, aparecer en todos los suplementos de tendencias de los grandes medios y revistas de Gran Bretaña, escribir un reputadísimo libro de recetas o fundar el “exclusivo” club 180 – Cake & Cocktail Club “para los amantes de la torta y la decadencia” que celebra eventos y fiestas a base de exquisitos canapés de pastel, helado y dulces mezclados con bebidas y acompañados con representaciones teatrales. Acaba de anunciar que está trabajando en la actualidad en un “emocionante” proyecto de Gingerbread (pan de jenjibre) para la arquitecta Zaha Hadid y el diseñador de moda Karl Lagerfeld.

Lily Vanilli huye de lo convencional hasta el punto de que sus pasteles parecen rebelarse. Fascinada por la estética”macabra“, esta joven emprendedora que ha rechazado ofertas suculentas por su marca y prefiere seguir de independiente y controlar su producción artesanal, hornea, crea y diseña tartas que simulan la temática de terror y que parecen esculturas. Una de los últimos ejemplos es el pastel de hallowen con árboles de chocolate que simulan miedo en un bosque encantado. Un estilo que le define -famosa es su tarta killer- pero que sólo es uno más, como el de los pastelitos bautizados como Maria Antonieta, que te remonta a la época francesa citada o los pasteles con flores que parecen auténticas pamelas.

Cada uno de sus pasteles es como una fiesta. Al menos, a mi, me lo parecen.

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